La de variaciones que habré hecho a lo largo de los años en cuanto a recetas de masa de pizza. Creo que hace ya… ¡pues al menos 10 o 15 años que vengo haciendo pruebas! Habré probado mil y un inventos, hasta que una vez me di cuenta que los más sencillos son los más auténticos, pero claro, ¡había que probar! Y otra cosa: hornear en un horno de leña es otro mundo. Puedes probar “inventos”, por ejemplo con piedras para horno, pero jamás vas a lograr la calidad que se obtiene con un horno de leña. Simplemente por dos razones obvias: una, la temperatura infernal que alcanzan estos hornos, y dos, las propiedades mágicas para los sabores del humo de la leña.

 

Dado que posiblemente serás un mortal como yo, con un horno que no alcance (según indican) los 250 o 270 grados centígrados, la mejor forma de hornear que he visto ha sido haciéndolo directamente sobre la superficie inferior del horno, es decir, nada de posiciones medias o superiores. Lo ideal, de hecho, sería que con una pala dejaras la pizza sobre el suelo del horno… pero lo práctico es no complicarse la vida y comprar bandejas para pizza metálicas. Pero vamos al grano… ¡la masa! La verdadera protagonista de una pizza.

 

Receta masa de Pizza artesanal

Bueno, decir que he probado con muchas recetas, siendo esta de las mejores. Ahora te diré las proporciones… ¡para hacer cuatro o cinco pizzas de 30 centímetros de ancho! Más o menos, dependiendo de lo gruesa que te guste la masa. Uy, son demasiadas, ¿no? Bueno es que esta primera receta de masa que os vamos a proporcionar utiliza una lata de cerveza de 33 centilitros, enterita, resultando una masa muy especial. Si pudieras utilizar una cerveza más turbia o de trigo, mejor que mejor. ¿Y qué pasa con el alcohol? Existe la “creencia” de que al cocinar el alcohol se evapora… no es así del todo, y no podría aseguraros si tras pasar por 8 – 10 minutos de horno desaparecerá por completo. Eso sí, jamás nos hemos visto borrachos por comer una pizza, si queda algo después del horneado será minúscula. ¿Problemas con esto? Simplemente sustituye la cerveza por agua mineral, o mejor por agua con gas 😉

 

Masa de pizza

  1. Chorreón de aceite
  2. Azúcar, no más de media cucharadita de café
  3. 550 gramos de harina de fuerza
  4. Una lata de cerveza de 33 cl o, en su defecto, agua mineral (NO DEL GRIFO) o agua con gas (casi mejor esta última)
  5. 1/3 de un paquetito de 25 gr de levadura fresca. ¡No utilices otra levadura que no sea fresca! Y recuerda mantenerla refrigerada
  6. Sal

 

Puedes amasar a mano todos los ingredientes, siguiendo los pasos que vamos a detallar, o bien utilizar una panificadora para el amasado o un robot de cocina. En casa utilizamos una Bosch Mum5 que va de maravilla, tiene un montón de accesorios… ¡tenemos hasta la heladera! Otro día os explicamos como utilizarla, ahora, ¡a hacer la masa!

 

  • En el bol del robot (panificadora o haciendo un volcán en la encimera), tamizaremos la harina. ¡Esto es muy importante!
  • A continuación, echa un chorrito de aceite, el azúcar y pon en marcha el robot.
  • Incorpora poco a poco la cerveza a “temperatura ambiente”; si finalmente utilizas agua, caliéntala en el microondas unos segundos, para que esté tibia, NO caliente. ¡No querrás cargarte la levadura!

Masa de Pizza artesanal

 

  • La levadura fresca suele venir en paquetitos de 25 gramos. Corta un tercio, desmenúzalo con los dedos e incorpora a los otros ingredientes.

Masa de Pizza artesanal

  • Mientras el robot está trabajando, tras un par de minutos, echa un poco de sal, muy poca, casi menos que de azúcar.

Masa de Pizza artesanal

  • Tendrás que parar el robot (o de amasar) cuando veas la masa es manejable, que no manche las manos, pero que no esté muy seca.

  • La dejas reposar unas horas en un bol; con la cantidad que hemos hecho, te da para partir la masa en dos bolas y ponerlas en dos boles.

Masa de Pizza artesanal

  • Es importante poner sobre los boles un trapo húmedo BIEN LIMPIO. ¿No tienes uno inmaculado? Pon un par de servilletas de papel y salpícales agua del grifo. Cada par de horas repite lo de salpicar

Masa de Pizza artesanal

  • ¿No quieres dejarla reposar? En realidad, ya la puedes utilizar, y te van a quedar muy bien, ya verás. El caso es que dejarla “envejecer” unas horas, o bien reservarla para el día siguiente, dejándola la noche en la nevera, solo hará que el resultado sea incluso mejor. Al cabo de unas horas, verás que ha crecido.
  • Si la dejas fuera de la nevera, cada cuatro horas échale un ojo, hazla una pelota de nuevo (mánchate las manos de harina y dale forma). Si la dejas en la nevera, tendrás que hacer lo mismo, solo que no será necesario estar tan pendiente, pues no se resecará tanto.
  • En nuestro caso, las dejamos en la nevera bien tapadas esperando al día siguiente, para encontrarlas así:

Ya tienes una auténtica masa de pizza, en unos pocos minutos y sin mancharte demasiado. Bueno, las primeras veces es casi inevitable ser un poco desastre, pero con el tiempo, ganas maestría. ¡Paciencia y mucha práctica!, eso es lo que necesitas, ¡no desesperes!

 

Pero… ya tienes la masa, ¿pero qué hacer para trabajarla? Los expertos pizzeros la amasan con las manos, la tiran hacia arriba, hacen virguerías… pero probablemente no seas un maestro pizzero, por lo que te recomiendo un buen rodillo de madera para amasarla. Tras muchos años amasando con rodillo, creo que el secreto está en seguir unos pasos, y tener en cuenta unos trucos.

 

  • Separa un trozo de masa del tamaño de una mandarina, o poco más. En nuestro caso, tenemos como para hacer cuatro bolas de las dos masas que separamos

Masa de Pizza artesanal

  • Como vas a trabajar con una de ellas, el resto tápalas para que no se sequen demasiado.
Masa de Pizza artesanal

En este caso, utilicé el mismo bol donde reposó una de las masas, para hacer de “cúpula”

  • Haz una bola con la masa y enharina

  • Busca un sitio lo suficientemente amplio para trabajar la masa sin problemas
  • Con el rodillo, aplana en una dirección, tratado que quede redonda (aunque quedará más bien como un balón de “rugby”)
  • Despega la pasa de la encimera, dale la vuelta y coloca sobre la encimera
  • Pasa la mano llena de harina sobre la parte superior de la masa
  • Pasa el rodillo en otra dirección (para que deje de tener forma de balón de rugby y sea redonda)

Con esta receta, puedes hacer bases muy finas, tanto como quieras

  • Repite hasta que vayas extendiendo la masa, tratando que quede redonda

  • El primer truco a realizar llega cuando es lo suficientemente grande: consiste en no amasar los bordes a partir de entonces, es decir, tratar de hacerla redonda amasando desde el interior de la masa de pizza. Esto hará que tengas unos apetitosos y super auténticos bordes más gruesos

 

  • Siguiente truco, o al menos a mi me gusta hacer esto por un motivo, que luego os explicaré. Coge una bandeja metálica de 30 centímetros (sin agujeritos ni nada), sitúala en una superficie estable, y espolvorea sémola de trigo por su base. Una de las cosas que consigues con esto es que si se despistaras y se quemara la base… lo primero que se quema es la sémola, pudiéndola retirar con la mano.
  • El último truco viene a la hora de “pintar” tu pizza con una base tomate. Yo utilizo tomate triturado, pero lo más importante es… no “manchar” los bordes, es decir, que no toque el tomate ni ningún otro ingrediente.

Masa de Pizza artesanal tomate

  • Un rayito de aceite de oliva en espiral, y orégano, ¡y lista para que le eches lo que quieras!

Masa de Pizza artesanal tomate

 

Deja poco más de un centímetro sin tomate, y a la hora de decorar, no te pases con los ingredientes. ¡Menos es más! Y en cuanto a cocción: si tuvieras acceso a un horno de leña, sería el mejor de los casos. Las pizzas que veas a ver a continuación están hechas en nuestro horno eléctrico a 270 º. Precalienta el horno a esa temperatura y cuando esté colocas la pizza en la base del horno durante 8 minutos. Ayúdate de una espátula de madera para levantarla cuando te avise el temporaizador, y si está doradita, ¡ya está!

 

Ahora toca ver los resultados finales… algunos de ellos los encontrarás en el primer Laboratorio 8BITeS (todavía no publicado), otros los veremos a continuación con estas masas, y con otras que hemos hecho realizando el mismo procedimiento en los últimos meses. Algunas llevan base de cerveza, otras incluso probamos con otros tipos de harina (por ahí tienes una masa de harina de escanda), agua con gas… incluso con bordes rellenos, mini calzone, o, de mis favoritas, las de doble masa, que simplemente consisten en hacer una pizza… poner otra base encima y repetir la misma pizza. ¡Se crean unos huecos / burbujas en su interior delicios@s! Teniendo el procedimiento base, experimentar te llevará a tu receta favorita.

 

¡Otro truco! Receta del aceite del antes y el después

Hay otro truco más para hacer tus pizzas más auténticas y deliciosas, pero la cosa va ya por gustos. Consiste en rociar con unas gotitas de un aceite especial, justo cuando las hemos sacado del horno. Este aceite lo haremos dejando macerar varios ingredientes en un bote o en una aceitera, que son los siguientes: aceite de oliva virgen extra (el mejor que tengas), un par o tres ajos sin pelar, dos o tres hojas de laurel, varias guindillas (a poder ser frescas) y un par de ramitas de tomillo y romero (a poder ser frescos).

receta aceite especial pizzas

 

Lo puedes consumir de inmediato, pero claro, no tendrá el mismo sabor que si lleva más tiempo macerando; la mezcla te puede durar meses, e incluso la puedes ir rellenando con más aceite. Las guindillas son parte del secreto, así que no olvides echarlas. El caso es que echarle esto o no a una pizza… puede suponer un antes y un después. A poder ser, en lugar de echarlo en toda la pizza, deja a los demás que decidan echar o no, y la cantidad que quieran 😉